NO HAY REVOLUCIONES TEMPRANAS..... NACEN DESDE EL PIE!

27 ene 2012

LA GALLE A LA CALLE

A 10 años, un solo grito "La Galle a la calle"

El próximo 2 de Febrero se cumplen 10 años de la detención de Karina Germano, movilizaremos a las 10.30 desde Callao y Corrientes a Tribunales para demandar a la Corte Suprema se expida urgente otorgando la libertad condicional que le corresponde.

La_Galle10

"Mis ilusiones son que sigamos aprendiendo, que de a poco logremos erradicar la crueldad con la que debemos convivir a diario. Que no haya más presos/as, que no exista la miseria, que podamos decidir todo por nosotros mismos, que nos dejen vivir en paz, que la ternura invada las ganas de vivir de cada persona, generando la amplitud de pensamiento y la conciencia colectiva nos genere esa ideal calidad de vida.

Todo eso y más sueño, sueño que nuestro extraordinario planeta resista a los ataques de insensatez humana, que nos continúe dando la vida que nos merecemos.

GALLE -Ezeiza, Junio 2011-"



Carta de la Galle

Se que todos vuestros esfuerzos solidarios que vienen haciendo algunos durante estos diez años de mi largo encierro, otros desde que llegué de Brasil hace cinco años, y otros tantos más recientemente, pocos frutos han dado hasta hoy. Pero les pido un esfuercito más, esta vez frente a la Suprema Corte, donde tienen siete jueces en sus manos mi destino de la próxima década.

Sí, son 10 años más de mi vida que están en juego en ser libre o continuar con este injusto encierro.
La idea es exigir a esos poderosos que con sus firmas deciden sobre tantas vidas, que tomen conciencia que los encierros no tienen sentido, que arruinan a las personas y sus familias.

Que dejen de tratarnos como números y respeten a las detenidas/as como personas que somos.
Que respeten las leyes, que ellos mismos imponen, cuando de beneficiarnos se trata, que tanta injusticia ataca ferozmente a nuestros pueblos, que terminen la impunidad y privilegios a los genocidas por delitos de lesa humanidad.
Que otorguen mi condicional, encuadradas en sus absurdas leyes de "tratamientos criminológicos".
Que me permitan seguir luchando desde afuera por esas reivindicaciones sociales tan urgentes de nuestra sociedad.

Así pues, una vez más, llamo a la solidaridad para una concentración frente a los tribunales, que deben decidir sobre mi libertad.
Gracias a todos. Resistiremos.

23 ene 2012

15 ene 2012

12-1 Marcha a la casa de La Rioja

LA VIDA HUMANA NO TIENE PRECIO

Esto debería ser obvio, pero lo reiteramos porque se ve que a muchos políticos se les olvida una vez que llegan a un puesto. ¿O no fue el propio Beder Herrera quien había ganado las elecciones en La Rioja prometiendo no aceptar ningún tipo de megaemprendimiento minero? No importa el color político, si kirchneristas, duhaldistas, radiKales o radiCales, si gobernadores viejos, nuevos (como el vice rionegrino devenido titular tras el balazo que mató a Soria). Todos coinciden en criticar la actividad minera durante la campaña, para abrirle los brazos apenas efectivizan sus cargos: como hizo Soria, en una de las pocas medidas tomadas durante las tres semanas de su mandato.

La gente organizada, desde Jujuy hasta Chubut, muestra el camino a seguir. La megaminería contamina las aguas y esteriliza las tierras, provoca cáncer a consecuencia del arsénico que llega luego al agua de red río abajo de los proyectos, genera destrucción que tardará siglos en desaparecer, y todo por ínfimas fracciones de regalías en relación al negocio multimillonario para un puñado de empresas. Y no son sólo las minas. Lo mismo ocurre con los pinares implantados en Misiones –desecan el suelo y provocan cáncer por un componente de su resina- , la irrupción ganadera y sojera en la región Chaqueña, la pesca indiscriminada y abusiva en el mar Argentino y ríos como el Paraná, y un largo etc. al que es sometido nuestro medio ambiente.

La única defensa realista de nuestra Tierra consiste en la construcción de un proyecto Revolucionario, por la sencilla razón de que el interés capitalista –el afán de lucro- tarde o temprano puede más (porque tiene poder real para mover voluntades) que el esfuerzo, valiente y completamente necesario, pero insuficiente, de los luchadores populares. Sólo en una sociedad donde el fin último sea el bienestar de todos los habitantes, y no la ganancia o –en el mejor de los casos- un compromiso entre la ecología y el “desarrollo económico” (bien entendido: empresarial), puede haber un verdadero respeto y cuidado a nuestra Tierra.

P.R.I.S Agrupación MONTE

1 ene 2012

Palabras previas

A Cristian Ferreyra, a los caídos en las jornadas del 19 y 20 de diciembre, y a todos los compañeros caídos por luchar contra este sistema de explotación.

Palos y gases lacrimógenos rompieron la tensa calma de la mañana. El calor del verano se hacia más denso en la ira acumulada de un pueblo que se hacia presente. Miles de personas, cerca de 900 mil según datos oficiales, se hicieron carne en la larga jornada del 20 de diciembre del 2001, batallando sin pausa contra las fuerzas de seguridad que no lograban calmar a la fiera. Las primeras victimas de este histórico día eran, una vez más, nuestras Madres.

Pasaron 10 años de aquellas jornadas que para muchos de nosotros fueron días que marcaron a fuego nuestro camino militante en estos años transcurridos. Algunos ya veníamos participando políticamente en barrios, lugares de estudio o de trabajo, para otros fue el puntapié inicial para dar sentido a nuestras vidas y, muchos, unos cuantos, volvimos a creer en la salida colectiva, sentimos ese aire fresco necesario para desempolvar los viejas y hermosas tradiciones revolucionarias que nos marcaron para toda la vida.

La historia moderna tiene una fuerte influencia del peronismo, tanto en lo real como en lo emocional. Su influencia en la interpretación de la misma se hace carne. Cuando la clase dominante, muy a su pesar, perdió la batalla de invisibilizar a nuestros compañeros asesinados por la última dictadura, batalla en la que peleamos no peronistas y peronistas, estos últimos trabajaron intensamente para hegemonizar la identidad de los caídos y, poco y nada, se reconoce las organizaciones no peronistas, sus militantes, sus caídos, su construcción política que generó el accionar represivo de nuestro enemigo. Tras la muerte de Néstor Kirchner, se realizó otra jugada y tomo para sí la tendencia creciente de la actividad militante de nuestro pueblo, argumentando que fue el propio Néstor quien impulsó y generó esta participación, cuando la incorporación a la política fue en el quiebre generado a partir de la revuelta del 2001. Nuestra clase que viene dando batalla desde la dictadura, que enfrentó al modelo neoliberal de radicalismo y del propio peronismo, y que ayer como hoy muestra su compromiso por cambiar la realidad, por defender sus derechos con independencia de los patrones y su Estado.

En los últimos meses debimos afrontar los terribles hechos de asesinatos por defender la tierra, vivienda, recursos naturales, derechos laborales, estos son algunos de los motivos que generaron los enfrentamientos con las fuerzas estatales y para estatales con la consecuente muerte de los compañeros. Pasaron 10 años de aquella masacre perpetrada por el Estado y los dueños del poder, pero parece que más allá del tiempo transcurrido y de las diferentes retóricas discursivas, la respuesta es la misma cuando los explotados enfrentamos directamente los intereses de los explotadores de siempre.

Debemos reconocer el carácter político de estas muertes, debemos reconstruir nuestra propia identidad como clase trabajadora, debemos esforzarnos por la unidad de nuestra clase para generar los mecanismos necesarios para enfrentar y destruir de una vez y para siempre la explotación capitalista.

DESPUES DE LAS ELECCIONES

Como todos sabemos el escenario político local fue atravesado de lado a lado por las elecciones ejecutivas y legislativas en todo el territorio. La disputa por cargos públicos fue importante, aunque a grandes rasgos no fueron muchas las sorpresas.

Luego del estallido de la crisis internacional del 2009, que apretó las tuercas de la economía local, algunos creímos que la capacidad de gestión del kirchnerismo comenzaba a mellarse, y por esto que algunos actores que se mostraban como el recambio tomarían mas fuerza agudizando la situación de crisis financiera hacia una de carácter político e institucional que favorecería este enroque administrativo. Sin embargo, la administración liderada en ese momento por Néstor Kirchner, junto con un amplio arco de alianzas, mostró audacia para paliar la situación y reciclarse manteniendo y, en muchos casos, aumentando el consenso popular. Ejemplo de esto fue la activación del plan REPRO que garantizó la estabilidad laboral en gran cantidad de fábricas, evitando los esperados despidos masivos con que las empresas amenazaban para mantener su tasa de ganancia. El gobierno subvencionó parte de los salarios de los obreros y con esto negoció los puestos de trabajo en distintas empresas, acción que hecho por tierra cualquier situación de descontento masivo que atentara contra la estabilidad gubernamental. En este marco de recomposición del kirchnerismo hay varios motivos que sustenta esta realidad, por un lado la capacidad de negociación para mantener cierta estabilidad que aquiete el animo del pueblo, como antes mencionamos, por otra parte la construcción de una oposición funcional a sus intereses que garantice y contraste sus aspiraciones ubicándolos en la subjetividad popular como lo progresista, desarrollista y demás adjetivos calificativos frente a lo viejo, lo liberal, lo monopólico. A esto se le suma que el mercado regional en general y argentino en particular viene sacando provecho de una crisis estructural del capitalismo que tiene ciertas particularidades pocas veces vistas, pero sencillas de resaltar, en el marco de salvar la sagrada tasa de ganancia del empresariado financiero internacional. Es decir, mientras las casas matrices en los mercados centrales cierran, en mercados periféricos como el argentino aumentan su producción, emplean mayor mano de obra e invierten en infraestructura. Proceso acompañado de cerca por el aparato estatal que garantizó las inversiones en infraestructura necesarias para implementar un proceso de sustitución de importaciones, por esto las obras en rutas, puertos, en materia energética, comunicación etc. Como venimos sosteniendo este es un gobierno que responde a los intereses del capital industrial sin desatender, negociar y, más allá de la retórica progresista, respetar los negocios del capital financiero especulativo radicado en el mundo bancario y agropecuario[1].

Luego del año electoral vemos que en el reparto de la administración estatal, la gran mayoría de las gobernaciones son afines al ejecutivo nacional, sin embargo no se puede decir que son propios del kirchnerismo. El arco de alianzas hecho a lo largo y ancho del país es de lo más heterogéneo y en cierta medida genera cierta volatilidad frente a un panorama económicamente inestable producto de la ya nombrada crisis financiera internacional. El panorama, al menos para los próximos 2 años, puede verse de dos maneras, o bien el kirchnerismo aumento su fuerza o bien la oposición esta muy debilitada lo que consecuentemente fortalece al ejecutivo nacional. El caso de la UCR o la Coalición Cívica son ejemplificadores, la primera fuerza en el congreso pero también en la dirección de las provincias ganando sólo en Corrientes. El caso de Lilita Carrió muestra como una fuerza que tenia cierto arraigo, sobre todo en las capas medias del pueblo, puede dilapidar su potencial y perder fuerza en tan solo un par de años, cambiando su anterior discurso “progre” por el de la derecha católica. En los próximos años el kirchnerismo gozará de una gran fuerza legislativa que le permitirá tener quórum propio, algo que inquieta mucho a la oposición, algo que inquieta justamente al otro sector de la burguesía en pugna en la argentina. Por esto que la lucha mediática por ganar la subjetividad del pueblo cobra gran importancia, y lo viene haciendo, la disputa por los medios de comunicación no es una disputa de intereses del pueblo contra intereses monopólicos sino un enfrentamiento por ganar la subjetividad y voluntad popular.

Como dijimos más arriba no hubo grandes sorpresas en los comicios, la lógica del mal menor opero en casi todas la elecciones y el voto conservador, votar para que casi nada cambie, se hizo presente en el electorado, y en esto tiene que ver mucho el termómetro económico antes mencionado.

El campo popular.

Néstor Kirchner fue un dirigente con una gran ambición de poder, saber construirlo, generar los mecanismos para ello y administrar desde esa posición fue un arte que caracterizó su política tanto nacional como regional. Fue así que al asumir la presidencia entendió cual era la situación política post 2001 y en función de eso generar una política de acumulación propia, allí es donde encontramos el espacio compartido con los movimientos político-sociales que marcaban la agenda de las necesidades populares inmediatas a resolver. Necesidades que garantizarían la estabilidad gubernamental para los próximos años. A los existentes movimientos sociales cobijados por el kirchnerismo se le sumo la construcción de movimientos propios, amparados bajo la estructura del estado, como fuente generadora de base social.

La lucha por las necesidades básicas insatisfechas, sumado a la falta de tácticas y estrategias concretas, para darle respuestas viables e independientes, por parte de las organizaciones populares, arrinconó el accionar de nuestras organizaciones, que poco a poco destinamos nuestros esfuerzos a militar por las dadivas que ofrecía un sistema en crisis. La falta de construcción política sólida fue el talón de Aquiles de cientos de organizaciones que hoy se encuentran disminuidas en su capacidad de movilización y convocatoria producto de un mejoramiento económico que apaciguó las aguas.

Pero como decimos siempre no son buenos tiempos cuando se lucha por lo imprescindible, ya que carentes de conciencia política una vez solucionado lo inmediato lo de fondo queda en segundo plano, o en el peor de los casos fuera de las necesidades y deseo de las masas. La falta del trabajo político en torno a objetivos a largo aliento, forjados en una moral revolucionaria que motive el accionar militante de nuestros hermanos de clase hoy se ve claramente, y es desde allí que se erige la figura del kirchnerismo como lo “progresista”, “la solución” y hasta “lo revolucionario”. Sin embargo este gobierno es lo mejor que pudo darse la burguesía después del cachetazo que el pueblo le dio en las puebladas de los 90´, el 19 y 20 de diciembre y en las movilizaciones posteriores que sacaron por la ventana al ex presidente Duhalde. Pero no supimos capitalizar esa acumulación en post de nuestros intereses, perdiendo la iniciativa y en una posición de clara debilidad de la burguesía otros sectores tomaron la posta construyendo una nueva subjetividad. Y si de batalla ideológica hablamos, nos debemos un análisis dialéctico de la misma evitando caer en aislamientos que separen la condición local con la del resto de los pueblos del mundo. Pese a los años sostenidos de lucha en los países europeos, por citar un ejemplo, la falta de organización, de una vanguardia, de una estrategia clara anticapitalista y revolucionaria queda a la vista, cuando los “indignados” de Europa o EEUU piden por un control de las actividades financieras y no por el fin de la explotación del hombre por el hombre. Por la regulación de los banqueros, un capitalismo con rostro humano, un que se vayan todos, pero no una sociedad sin clases, el control por parte de los trabajadores de los medios de producción y cambio[2].

En este marco, la falta de táctica y estrategia queda a la vista por parte de las organizaciones del campo popular. Situación que no solo genera la capacidad reducida de movilización de las mismas, sino la dispersión, entendida como no coordinación de acciones conjuntas, como así también el aislamiento de las diferentes organizaciones con el conjunto del pueblo. La necesidad del trabajo en unidad, de la planificación en las políticas de acumulación a corto, mediano y largo plazo, junto con la capacidad de inserción en las diferentes realidades de nuestro pueblo son las tareas del hoy para forjar el mañana que soñamos.




CONFLICTO DOCENTE EN CAPITAL FEDERAL

En el primer mandato del PRO en la Capital Federal quedo bien claro cuales son sus prioridades. La educación publica fue una de sus zonas de mayor conflicto, la sub-ejecución del presupuesto a la educación, los subsidios al sector privado, las movilizaciones masivas de estudiantes en 2010, junto a los enfrentamiento con los trabajadores de la educación durante toda la gestión, generó dio el última enfrentamiento justo antes de finalizar su primer mandato. Análisis y balance para el futuro que viene en boca de compañeros que participaron activamente.

Contexto.

El conflicto docente en la Ciudad de Buenos Aires tuvo idas y vueltas según los actores y la profundización de la lucha en contra del proyecto del PRO para eliminar las Juntas de clasificación docente. El estatuto, cuyo convenio fue construido y ganado por los docentes en el año 85 fue avasallado por un puñado de legisladores. El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires demostró su intención de no consensuar las formas en que llevaría a cabo dicha reforma, y siguió adelante haciendo oídos sordos a las masivas movilizaciones que desde hacía muchos años no se veían. Actividades por distrito, charlas, festivales, movilizaciones y paros masivos fue la respuesta docente a la tozudez del PRO. Pero el panorama no fue tan claro y los grises se mezclaron entre blancos y negros.

A pesar de las corrientes sindicales y las diferencias políticas de las estructuras gremiales, los docentes se encontraron unidos en un mismo reclamo, pero en el transcurso del conflicto salieron a la superficie las diferencias que los caracteriza en cuanto a la construcción y a las definiciones que tienen principalmente los dos gremios más importantes de la Ciudad: UTE y Ademys. El primero fue resolviendo medidas de lucha que se limitaban al paro, según como iban tratando el proyecto, el segundo mostraba contundencia en ejercer el derecho a huelga, pero lo más novedoso fue dar la lucha para que el resto de la población se solidarizara con la lucha docente. Fue entonces que se organizaron diversas actividades por distrito y por escuelas, dentro y fuera de las instituciones, en las plazas y en las calles. Las asambleas, como método de organización y debate, demostraron su carácter democrático y dieron lugar a la participación de las bases, esto produjo un rápido crecimiento en la movilización y en el apoyo que supo ganar este sindicato. Docentes independientes, agrupaciones estudiantiles y movimiento sociales, fueron engrosando las filas de esta lucha. Todo esto en base a la determinación de ir a fondo, no solo en contra del proyecto del PRO, sino también en las formas en las que se permitía llevar adelante. La discusión no podía ser en la legislatura, debía ser desde las bases, en las escuelas, bajo las formas de la democracia directa de los trabajadores, y solo desde aquí debía y debe surgir un proyecto que modifique el estatuto docente.

Día de definiciones.

El jueves primero de diciembre era el día D para los docentes, el acampe y la vigilia del día anterior habían sido un éxito. La mañana nos encontraba a la espera de los legisladores y el abrazo a la legislatura se hizo efectivo. Bombos, platillos y redoblantes sonaban en cada puerta del edificio, docentes y estudiantes se manifestaban ante la llegada de quienes se arrogan el poder de decidir sobre miles, ahora nos iban a escuchar. Fue cuando una patota de alrededor de 80 matones, jóvenes en su mayoría, interrumpió la manifestación a fuerza de golpes y palos para permitir el ingreso de los legisladores del PRO. Este parece ser el método en estos tiempos, lo hicieron en el Indo americano y en Avellaneda, dejando como saldo muertos y heridos, una policía cómplice que libera la zona y patotas que hacen el trabajo sucio. En esta oportunidad no pasó a mayores, solo algunos docentes golpeados y conmocionados, pero dejó en evidencia la falta de previsión ante este método de represión, no supimos enfrentar a esta fuerza de choque para por lo menos garantizar la seguridad de los compañeros y la continuidad de la manifestación. Replegarse fue la respuesta espontánea hasta que los "manteros" se hicieron presentes, ellos ya habían sufrido las agresiones de estas patotas para amedrentarlos y no permitirles la venta ambulante. Vale recordar que ese día se trataba en la legislatura el proyecto para sacarlos de sus espacios de trabajo, justo aquí quedó en evidencia otro error, la falta de coordinación con este otro sector en lucha.

Lo que estaba claro hasta ese momento era que el conflicto no debía agudizarse hasta que la masa docente estuviera presente, la marcha a la legislatura era a las tres de la tarde y recién era el medio día. A pesar de los golpes recibidos y la manipulación mediática, ya que había medios que planteaban que la patota que agredió a la manifestación, era parte de la misma, los docentes y estudiantes no se iban, por el contrario, a medida que corría el tiempo había más gente. Pero la bronca y la impotencia no permitían la calma, la patota ya se había retirado y la movilización estaba creciendo. Eran las tres de la tarde y estaba en curso la mayor marcha docente en décadas, miles se estaban movilizando en contra del proyecto, el ejercicio democrático de la movilización popular estaba siendo desoído una vez más, los legisladores ya estaban sesionando. La concentración en las puertas de la legislatura era contundente. Ademys pudo ver en la cantidad que engrosaba su columna, el resultado que deja el ejercicio de la democracia sindical, pero la falta de firmeza en los objetivos planteados produjo un estancamiento, que acompañado por una falta de iniciativa, hizo que al pasar la tarde la movilización se fuera achicando. El proyecto no iba a ser archivado, eso ya se sabía, había intereses muy poderosos en juego. A la iniciativa del macrismo de que salga la reforma si o si, se le suma que los legisladores se jugaban su próximo puesto en el poder y, por lo tanto, la única forma de que no saliera el proyecto era que no siguiera la sesión en curso. Había quienes planteaban en la dirección de Ademys que no había consenso, que los docentes eran pacíficos y que no irían al choque, que los medios usarían esto como excusa para desvalorizar el reclamo. Hoy nos preguntamos que tipo de termómetro se puede usar para hacer esta interpretación, la lucha no debería ir al ritmo del más lento y lo importante no es que toda la masa confronte, pero si que acompañe, si hay compañeros golpeando las puertas e intentando ingresar al recinto, lo importante es que nadie se retire y ahí está la forma de medir los métodos más apropiados, sobre todo en un momento clave en el cual buscaban engañarnos con el proyecto de Abrevaya, legislador por la Coalición Cívica, que estructuralmente planteaba lo mismo que el del PRO. Si la sesión era interrumpida, el proyecto no salía, vale aclarar que las condiciones no estaban dadas para ingresar ya que la infantería se encontraba dentro del edificio, con balas de goma y gases, preparadas para impedir cualquier intento de ingresar, pero como quedó demostrado esa misma noche, donde un grupo de militantes, que venían acompañando el conflicto y participando de las reuniones, generó disturbios que derivaron en represión y enfrentamiento con la policía, casi interrumpe la sesión ante el nerviosismo que envolvía a los legisladores. Este pequeño grupo, estudiantes en su mayoría, no eran infiltrados, sino compañeros que participaron activamente de todo el conflicto decididos a no permitir este atropello contra los derechos de los trabajadores. Compañeros que casi consiguen que se interrumpa la sesión ya que el clima de tensión generado desde afuera provoco que adentro haya legisladores que plantearan que en estas condiciones no se podía seguir. La represión con balas de goma y gases desde las ventanas de la legislatura y las patotas enviadas a golpear a los docentes, fueron el instrumento necesario para poder aprobar este proyecto.

Algunas conclusiones:

Todo este conflicto dejó a las claras el rol que cumple cada sindicato como así también algunos interrogantes. La conducción de UTE no impulsó una lucha que pudiera masificar este reclamo, no fomentó ni siquiera la participación de sus propios afiliados, ni superó la medida del paro. Ademys supo construir en el tiempo y aplicar durante el conflicto herramientas democráticas que permitieron la participación de los docentes, afiliados o no y de otros sectores de la sociedad, pero no supo conducir el conflicto el día en que se aprobó el proyecto. CTERA una vez más demostró la falta de respuesta a los conflictos docentes, priorizando sus intereses políticos, por encima del de los trabajadores. Y el resto de los sindicatos, una vez más demuestran la poca o nula representatividad que tienen entre los docentes, consecuentes de que su existencia no es más que para ofrecer cursos de capacitación.

Los interrogantes que nos planteamos son cómo instrumentar medidas de lucha que sean superadoras del paro, lo que sin dudas implicaría un nivel mayor de organización, ya que el paro es la forma que el sistema nos permite. Si bien este es un ejercicio legítimo nunca debe ser descartado, en casos como el de amplios sectores del Estado no estamos frente a un patrón al cual le paramos la producción y afectamos su ganancia, hay otros actores en juego que se ven perjudicados, por lo cual no es conveniente limitarnos ni abusar de este método. También creemos imprescindible no perder la masiva participación docente que se logró, incentivando espacios de discusión y debate en las escuelas, los profesorados y asambleas, discutiendo el estatuto, el proyecto de Abrevaya, concientes sobre la profundidad que persigue esta reforma. Este nuevo proyecto no solo no se encuentra reglamentado en su totalidad sino que no puede aplicarse antes del 2013. Plantearnos la continuidad de esta lucha implica un compromiso de los trabajadores, estudiantes y la comunidad educativa en general para llegar con un contraproyecto concreto, discutido y defendido en el marco de la participación activa, directa y democrática. Demostrando una vez mas que la democracia de los trabajadores, con participación popular, se opone a la "democracia" de los sordos.